23 millones de bicicletas recorren las calles holandesas en amplias ciclovías.

23 millones
de bicicletas recorren calles
holandesas
en amplias
 
ciclovías.

ciclismo en Holanda

¡Hallo, Fietsers! ¿Sabían que hay más bicicletas que personas en Holanda? Y es que, entre los 17 millones de ciudadanos, tienen 23 millones de bicicletas. Sí, como leíste bien. 23 m i l l o n e s. ¡Es una cantidad alucinante! Y en este post, hablaremos justo de eso. Holanda y su cultura ciclista.

Ciclismo en Holanda. (Ilvy Njiokiktjien/The New York Times)

mundo Fiets

Fiets significa bicicleta en Holandes y como sus 35 mil kilómetros de ciclovía pueden comprobarlo, en Holanda se respira este medio de transporte. El país está totalmente diseñado para recorrerlo en dos ruedas con amplios y largos espacios rojos identificados como ciclovías, señales de tránsito y semáforos exclusivos para los ciclistas. Incluso, hay grandes secciones de las ciudades por las que no transita ni un solo auto o cruces en los que la bici tiene la preferencia. Con decirte que hasta la cultura de la bicicleta tiene su propia embajada, la Dutch Cycling Embassy.

OV-Fiets
Es una bicicleta de alquiler para utilizarla en el último tramo de tu viaje. Cuando bajas del tren puedes rentar una e ir directo a tu cita o seguir recorriendo las ciudades. Existen casi 300 puntos distribuidos a lo largo del país. La mayoría se encuentra en las estaciones de tren, paradas de autobús o Park y Rides (P R) colocados en distancias alejadas para acercarte a casa. Solo compras la tarjetita y por 3.50 euros cada 24 horas, tienes «tu propia bicicleta».

Bicicleta de alquiles OV-Fiets. (Archieffoto. © ANP)

estacionamiento para bicis

Un pequeño problema en Holanda es que hay tantas bicis que encontrar un lugar donde estacionarlas a veces puede ser una pesadilla. El año pasado, en la ciudad de Ultrech, debajo de la estación central, se inauguró el estacionamiento para bicicletas más grande del mundo. Los tres pisos con espacio para más de 12. 650 bicis son conectados por un largo carril con rampas de velocidad y anchas vías de dos direcciones. 

El procedimiento es el mismo que con un estacionamiento para carros. Sacas un ticket, te estacionas y te vas. También hay lugares para personas con discapacidades o bicis más grandes como las de carga. Los fietsers con pase anual pueden estacionar en las vías principales, los demás deberán usar las rampas. Las primeras 24h son gratuitas, luego se hace un cobro de 1.25 euros por día. Incluso, dentro del parking puedes alquilar bicis o llevarla al taller para cambiar alguna pieza o darle mantenimiento.

Un estacionamiento para bicis de Holanda. (Ilvy Njiokiktjien/The New York Times)

no usan casco

Otra curiosidad es que allá, casi nadie usa casco. Al ser un país diseñado, en todos los sentidos, para vivir seguro en dos ruedas, en verdad, el uso de protección es un poco innecesario. No porque no exista el peligro sino porque la cultura lo hace así.

Calles listas para cletear.

educación ciclista

Aunque no sea obligatorio para todas las escuelas, un gran porcentaje de ellas brinda cursos prácticos y teóricos para aprender a manejar bici desde los 10 u 11 años. Hasta dan exámenes, reciben un certificado y todo el protocolo 👀. De todas maneras, es muy fácil sumergirte en el mundo cletero si desde bebe te llevan en una bici y en lo que vas creciendo, vas aprendiendo a bicicletear. Pedalear para ir a la escuela es de lo más normal y hasta tienen letreros de Solo Bicis.

El ciclismo se inculca a todos desde pequeños. (Shutterstock)

un estilo de vida

Pedalear no es una elección para este país sino sentido común. ¿Imaginas no depender del transporte público? 🤩 ¡Sería un alivio! Y es que allá los autos y las bicis conviven en armonía aunque ya sabemos quien es la preferida. En verdad, es un país dominado y construido para los ciudadanos, no tienen por qué escoger si sus calles ya están diseñadas para largos paseos en bici.
 
Lo mejor es que con ellos estás un poco forzado a sonreír a los demás, sin puertas y ventanas de por medio, todos podemos conversar y divertirnos en grupo. Ir a realizar cualquier actividad se convierte en toda una experiencia, además de los bellos paisajes que tendrías a la vista.
 
Ciclar es accesible e inclusivo, ¡todos lo hacen! y es la manera más normal de «caminar» no se trata de solo llegar a lugares sino de disfrutar el camino. Es una manera más relajada de vivir y tener libertad. Además que, obviamente, haces mucho ejercicio, quitando la parte donde te da flojera o quieres que la rutina termine.

Ciclismo en Holanda. (Ilvy Njiokiktjien/The New York Times)

 

Esperamos que hayan podido aprender un poco o bastante de la hermosa cultura ciclista de Holanda y se animen a cambiar el humo de los carros por largos paseos en bicicleta :). 
 
¡Nos vemos!